Maravillosa la #bodaconarte

Maravillosa la #bodaconarte
20 agosto, 2018 Verónica
In Personal

El pasado 28 de julio llegó por fin. ¡Y fue maravilloso! Este día, me casaba con mi pareja de toda la vida. Después de 1 año y medio de preparativos, llegaba la celebración.

Toda aquella semana fue un estrés completo. Teníamos los últimos preparativos pendientes, ir al restaurante, dejar los regalos y detalles para los invitados preparados…

Después de una noche de nervios en la que me costó un poco dormir, sonó el despertador a las 8 de la mañana. ¡El día de la boda había llegado! Salté de la cama y me fui a la ducha aún sin creérmelo.

Fui a la peluquería en la que me peinaron y maquillaron tal y como estaba preparado y junto a mi madre bajamos a casa para desayunar y vestirnos. Sinceramente, la hora y media que pasó desde que salí de la peluquería hasta que salíamos de casa para ir al Ayuntamiento se me hizo eterna.

Cuando salí de casa ya preparada con el vestido, el peinado y los zapatos, los vecinos del barrio me miraron y algunos gritaron: ¡guapa! ¡qué viva la novia! Yo estaba simplemente, radiante de felicidad. 

Aún recuerdo los nervios que tenía en el coche, cuando estaba sentada en la parte de atrás viendo como pasaban los coches y acercándonos a nuestro destino. Como anécdota, decir que mi padre y yo tuvimos que esperar al novio en el coche unos minutos porque llegue yo antes que él. 

Una vez que nos avisaron de que el novio ya estaba allí, mi corazón latía ya desbocado y en cuanto el coche cruzó la esquina y entré a la plaza y vi a toda la gente que me estaba esperando casi se me saltan las lágrimas.

Y entonces le vi por fin… ¡mi futuro marido! Estaba esperándome y tal y como quedamos, me abrió la puerta del coche. Salí del coche y todo el mundo nos miraba. ¡Me sentí feliz como nunca!

La ceremonia fue sencilla (por lo civil es mucho más breve) y en cuanto salimos nos tiraron arroz y pétalos de rosa y comenzamos a hacernos las fotos con nuestros familiares y amigos.

Cuando llegó el autobús, los invitados fueron subiendo para el restaurante Abeletxe y nosotros nos fuimos con el fotógrafo Oscar de PuntoColorao a sacarnos algunas fotos.

Aquella mañana había llovido y el suelo estaba mojado y con fango. Intentamos no pisar demasiado este barro pero finalmente cuando llegamos al restaurante los bajos de mi vestido estaban manchados. ¡Son cosas que pasan!

En cuanto llegamos a Abeletxe, dos amigas nos dieron una muy bonita sorpresa ya que, nos bailaron el Agurra (un baile tradicional vasco por el cuál se rinde homenaje a alguien). Nos emocionamos con este detalle por parte de nuestras amigas. Fue todo un honor. 

El tiempo hasta que entramos al restaurante pasó entre risas y fotografías de grupo, tomando refrescos, cervezas y vinos y disfrutamos muchísimo de ese tiempo con los nuestros. Además, las vistas y el lugar eran perfectos para observar las vistas y pasar un buen rato.

boda con arte

 

El cielo estaba un poco nublado pero al final se despejó. Entramos al restaurante bailando y riéndonos y todo el mundo tenía sus servilletas en alto y nos jaleaba. Nosotros ibamos saludando a los invitados y haciendo un poco el gamba.

Cuando estábamos ya sentados, nos empezaron a servir la comida y veíamos con satisfacción como los invitados iban comiendo y disfrutando del menú que habíamos elegido.

También tuvimos un momento muy emotivo cuando cortamos la tarta y les regalamos a mi mejor amiga y a su prometido los muñecos de la tarta. Ella ha sido mi amiga desde hace 13 años, casi media vida y tenía claro que ese detalle iba a ser para ellos. ¡Además, que el año que viene se casan!

Aquí estamos cortando la tarta y colocando los muñecos

Tras terminar el menú, llegó otro momento realmente bonito: la hora de repartir detalles y regalos especiales. Para empezar, le regalamos a la hermana de Richard un ramo de flores que llevaba una emotiva nota en su interior.

A mi hermano a su vez, le regalamos una fofucha con su imagen y vestido tal y como estaba él en la boda.

También les regalamos sendos ramos a los padres de mi marido y a los míos. Con ellos queríamos agradecer todo lo que habían hecho por nosotros y todo lo que nos habían dado durante todos estos años de vida.

Una vez repartimos los detalles principales, les dimos a nuestros invitados los regalos que teníamos para ellos. Por supuesto, podéis encontrarlos en la tienda online.

Para ellos, optamos por una botellita de licor de orujo con un diseño roma.

LICOR “ROMA” ORUJO DE HIERBAS

Para ellas en cambio, nos decidimos por unos coquetos monederos estilo vintage con diferentes diseños.

PORTATODO VINTAGE “TRAVEL”

PORTATODO RETRO “PARIS”

Aprovecho para comentaros que este tipo de detalles son muy útiles y prácticos además de muy atractivos. Nos gustaron especialmente sus diseños y a las invitadas también les gustó mucho. ¡Algunas hasta los estrenaron ese mismo día!

Una vez que se repartieron todos los regalos, llegó la hora por fin de abrir el baile. Teníamos preparada una coreografía muy tranquila con la canción de Ed Sheeran y Beyonce – Perfect.

El baile fue sencillo pero muy romántico. En ese momento solo existíamos él y yo. Nos mirábamos, bailábamos y nos besábamos y lo disfrutamos muchísimo. Si vais a casaron próximamente, yo os recomiendo que os olvidéis de todos los invitados y de toda la gente que os rodea y solo os centréis en la música y en vosotros.

Toda la tarde pasó tranquila, bailando y riendo. Contando anécdotas interminables y pasando el tiempo entre nuestros familiares y amigos.

Ese fue nuestro día. ¡Me ha encantado poder compartirlo con vosotros!

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